miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama, Obama, Obama...

¿Por qué ha ganado Obama? ¿Quien es Obama? ¿Qué nos espera de Obama? El color de piel de Obama, el cambio de Obama, la crisis y Obama, las guerras y Obama... Cuando incluso el pensamiento más rebuscado ha sido ya analizado cincuenta veces y no queda ya una futura situación que no haya estado pronosticada por alguien, no tiene sentido escribir nada sobre este tema. Cada palabra mía no sería otra cosa que cansaros un poco más.
Disfrutad del día. Yo iré preparando el post de mañana.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Supersticiones

Lo ha advertido Joseph Ratzinger: las supersticiones ponen en peligro la fe (se sobrentiende que es la fe cristiana). Parece que pretende de esta manera dar un golpe mortal a todo lo que han sido hasta ahora los ritos católicos.
Si atendemos a una de las definiciones más precisas que se han hecho hasta ahora, una superstición es "una creencia en relaciones de causa y efecto que conduce a una conducta sistemática y repetitiva que es totalmente ineficaz para lograr lo que se pretende conseguir, pero este sistema de creencias y conducta no está nunca sometido a un escrutinio científico por quienes creen y repetidamente lo practican". Entonces, ¿cuál es la diferencia entre quien toca madera invocando a la buena suerte y quien se coloca un San Cristóbal en el coche para protegerse de los accidentes? El primero dirige el ritual hacia un ente indeterminado llamado "suerte" y el segundo lo hace hacia unas divinidades sobrenaturales que captarán las plegarias y enviarán un escudo protector que lo protegerá de los peligros. Echo en falta un estudio científico que demuestre estadísticamente que los coches con San Cristóbales registran menos accidentes, bajo las mismas circunstancias, que aquellos que no los llevan.
San Cristóbales, rosarios, monjitas haciendo la señal de la cruz ante cualquier anomalía, velas encendidas delante de los santos, plegarias, misas a los difuntos, romerias, ritos para evitar el infierno... No se sabe muy bien donde está la frontera entre la superstición y la religión o si son elementos de una misma cosa.
Quizá Ratzinger tenga una definición propia de lo que es una superstición. Seguro que lo definirá como "las creencias religiosas de los demás".

viernes, 31 de octubre de 2008

Frivolidades

¡Cuanta frivolidad hay en nuestro país! ¿Eres de los que reclama unas condiciones laborales dignas que te ofrezcan estabilidad laboral? Pues eres un frívolo. ¿Que prefieres unos servicios totalmente públicos y de calidad con un presupuesto que garantice las dotaciones necesarias? Una frivolidad. ¿Que cees que una rebaja de impuestos directos beneficia las personas que más tienen y hace temblar los pilares del bienestar y de los servicios mínimos? ¡Vaya frivolidad!
Todo eso son frivolidades. Lo ha dicho el ex-Presidente Aznar. El tema de los servicios públicos, las prestaciones sociales o la estabilidad laboral es una frivolidad si sólo usas los servicios privados, pagas impuestos por ganar mucho dinero, tienes una suculenta retribución vitalicia, trabajas de consejero para Rupert Murdoch y de asesor de Centaurus Capital.
Qué fácil se ve la vida diaria desde allá arriba. ¿No es cierto señor Aznar?

martes, 28 de octubre de 2008

Ciencia y política

Así como ciencia y religión nunca se han entendido demasiado bien, la ciencia y la política son elementos que provocan una peligrosa reacción cuando se mezclan. En teoría, debería ser la ciencia la que debería ir por por delante de la política, pero en los tiempos que corren parece ser que pasa más bien al contrario.
El IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático) es una entidad de cariz político encargada de elaborar los informes apocalípticos que prevén poco menos que las siete plagas de Egipto como consecuencia del cambio climático. Pero ni son 2.500 los científicos que han dado apoyo al informe, ni se han cumplido los pronósticos de las diferentes predicciones que se han realizado hasta ahora.
La izquierda, por otro lado, se ve obligada a acudir en pro de todas las causas supuestamente ecologistas, estén científicamente demostradas o no. Si existen varios grados de gravedad para un mismo problema, siempre queda bien defender la máxima exageración.
Por lo que respecta a la derecha española, se ha aprovechado de las tramas oscuras que rodean la parafernalia del hipotético cambio climático apocalíptico y ha aprovechado la excusa para atacar la coalición que siempre han formado los partidos de izquierda con la causa ecologista. Las recientes declaraciones de Mariano Rajoy y José María Aznar hablando sobre clima, sin tener ni idea, o las constantes noticias a Libertad Digital sobre artículos publicados por climatólogos escépticos, demuestran esta nueva estrategia.
Mientras tanto, expertos de la temática climática que han perseguido una actitud independiente son denigrados y apartados de las revistas científicas que han abrazado la postura oficialista. ¡Qué fácil es tener así el "consenso científico" del que tantas veces se habla!

miércoles, 22 de octubre de 2008

Más sobre himnos

¿Es noticia destacable que en el acto de clausura del congreso de un partido catalán, un miembro de otro partido, que también es catalán, canto el himno oficial de Cataluña? Pienso que no.
¿Es noticia destacable que uno de los asistentes, también catalán, se niegue a cantar el himno oficial de Cataluña? A mucha gente le dará igual lo que haya hecho esta persona, pero sí, puede considerarse digno de mención este hecho.
Pues bien, para el diario digital que ondea la bandera del anticatalanismo más enfermizo que he visto en mi vida, es noticia de portada, con tirón de orejas incluido, que un miembro de un partido político cante el himno oficial de su comunidad autónoma. Pero claro, para estos periodistas todos los miembros del Partido Popular deben hacer lo que ellos consideren correcto: odiar a Cataluña y a todos sus símbolos. Da igual que tengas un cargo público o no. Eso sí, parece que destacan como actitud correcta la de un miembro de Ciudadanos por Cataluña (irónico nombre) que “prefirió no cantar y sencillamente quedarse callado”.
Mientras tanto, en el País Valenciano, su “región amiga” (cómo no va a ser amiga si la gobiernan ellos) se reúnen año tras año en el balcón del Ayuntamiento de Valencia, en fiestas de fallas, toda la plana mayor del PP cantando emocionados el “Himno oficial de la Comunidad Valenciana” rodeados también por miles de nacionalistas. No hay críticas en este diario. Es un himno amigo.
Y como en una secta, van comiéndole la cabeza, poco a poco, a sus fieles lectores, los cuales, cada día que pasa, acaban odiando con más fuerza a Cataluña. Sólo hay que ver qué comentarios dejan los lectores en el diario, como este: “Púas ése hideperro es un bellaco traidor. ¡¡¡¡¡La de gentuza que hay que ahorcar!!!!!! “. Sí señor, un castigo ejemplar para aquellos que osen apoyar a un símbolo catalán.

domingo, 19 de octubre de 2008

Historias de torturadores

Melitón Manzanas (Donostia 1909-1968) fue policía y jefe de la Brigada Político-Social de Guipúzcoa durante la dictadura del General Franco. Fue muy famoso en todo el País Vasco por sus métodos represivos contra todo lo que oliera a izquierda o a nacionalismo vasco. Las brutales torturas que personalmente practicaba a los detenidos fueron narradas por muchas víctimas que sobrevivieron a sus interrogatorios. Era normal verle por los bares del centro de la ciudad fanfarroneando en voz alta describiendo las barbaridades del día. También era normal que llevaran de incógnito cadáveres al hospital o a su casa para que no contaran en las estadísticas como muertos en la comisaría. El 2 de agosto de 1968 tres miembros de ETA acabaron con su vida con siete tiros en la puerta de su casa. En enero de 2001, el gobierno de José María Aznar le concedió la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo. Sí, sí, al torturador, no es broma.

El 17 de octubre de 1983, Joxi Zabala y Joxean Lasa, militantes de la izquierda independentista vasca (parece ser que nunca militaron en ETA) fueron secuestrados en Bayona por un grupo de agentes de la Guardia Civil española. Seguidamente, les llevaron al cuartel de Intxaurrondo, donde fueron brutalmente torturados. Después les trasladaron al pueblo de Bussot, cerca de Alicante y les obligaron allí mismo a cavar sus propias tumbas, donde fueron enterrados tras recibir dos tiros. 17 años después, los responsables de este crimen fueran condenados, aunque poco después la mayoría de ellos estaba ya en libertad. Actualmente ya no queda ninguno preso. Ayer mismo, la policía autonómica vasca (ertzaintza), cumpliendo órdenes del juez Baltasar Garzón, impidió un acto de homenaje a los dos asesinados y detuvo a seis asistentes (cuatro de ellos de más de cincuenta años de edad).

El 24 de julio de 2008, el ex-jefe militar argentino, Luciano Benjamin Menéndez, fue condenado a prisión perpetua por la tortura y asesinato de cuatro militantes de la izquierda en 1977. Además de él, también fueron condenados cuatro colaboradores suyos, dos de ellos a cadena perpetua, y los otros dos a 22 y 18 años de prisión.

viernes, 17 de octubre de 2008

La otra Francia

¿A quien silbaban miles de personas el pasado martes en el Estadio de Francia de Paris? ¿A la Marsellesa? ¿A Lââm, la cantante que lo interpretaba? ¿A los jugadores? ¿Al Presidente Sarkozy? El himno nacional francés quedó ensordecido por los miles de inmigrantes tunecinos y los descendientes de estos, que abucheaban con este hecho a la Francia más hipócrita, a esta Francia que reniega y esconde a algunos de sus franceses por tener la piel un poco más oscura, los cabellos rizados y llamarseRachid o Youssef. Atacan a la Francia que les excluye con silbidos hacia uno de sus mayores símbolos: “La Marsellesa”. Tres años antes, el ataque fue contra otro símbolo francés: la riqueza.
En el año 2005, cuando el extrarradio de la capital estalló en llamas, el ministro del interior y actual presidente, Nicolas Sarkozy, dijo que esta “chusma” (racailles) necesitaba limpiarse con Karsher (un limpiador para el barro de los tractores). El martes, una vez acabado el partido, el Secretario de Estado de Deportes, Bernard Laporte, dijo que sería necesario que la selección francesa fuera a jugar fuera de París para encontrar “gente sana”. Esta es su solución: huir y esconder a la “gente insana”. Porque escuchar el himno de tu país es muy emocionante cuando tupaís te ha hecho vivir tan cómodo como Laporte o Sarkozy.