jueves, 10 de julio de 2008

Los nombres de las calles y las víctimas

Ha dicho Zapatero que "La abogacía del Estado trabaja ya para articular las vías jurídicas que puedan ser eficaces para el respecto a las víctimas del terrorismo y, por supuesto, que nadie que haya sido asesino de la banda terrorista ETA tenga un espacio de exaltación" y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha pedido a nueve ayuntamientos vascos que cambien el nombre de las vías públicas dedicadas a miembros de ETA, aunque la Audiencia Nacional ya ha dicho que no es delito.

Quizás si mantuvieran la misma firmeza y consideración hacia todas las víctimas de asesinos, aquellos que han perdido familiares fusilados por los perros fascistas o que hayan sufrido en sus carnes torturas, persecuciones y prisión ya haría mucho tiempo que no sentirían humillación cuando paseen por la avenida del Generalísimo, calle José Antonio o de la División Azul en Barinas, envíen sus hijos al colegio José Antonio de Callosa de Segura o estén en Elx delante del monumento a los caídos por Dios y por España.


Tengo el espacio de este blog limitado y quiero ser breve, así que no nombro la totalidad de insultos hacia las víctimas del fascismo por todo el Estado español. El señor ministro quizá se tuviera que pasar un día entero pidiendo a centenares de pueblos y ciudades que cambien el nombre de sus calles dedicadas a asesinos.

1 comentario:

Roger Morales i Puig dijo...

El país podria estar ple de carrers dedicats a les víctimes de la violència de gènere, per exemple. Però això no dóna vots.